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Los videos online son la mejor forma de captar la atención en cualquier momento del día

Texto: Diego de Mendoza


Hora de almorzar en la oficina. Abriste la heladera, buscaste tu vianda y pusiste 1:30 en el microondas. ¿Qué hiciste en ese minuto y medio? Te compraste un par de zapatillas. Hasta te sobraron 10 segundos para contárselo a tu compañero de trabajo. Mientras se calentaba tu comida, entraste a Instagram, viste un reel de tu marca preferida y ya no hubo vuelta atrás. De la emoción, ni siquiera llegaste a ver el video completo y en 24 horas estarás abriendo una caja con zapatillas nuevas.


Este es solo uno de los millones de ejemplos de personas en todo el mundo que deciden hacer una compra tras ver un video. Si bien no es lo único que ofrecen las redes sociales, hoy el formato audiovisual es la estrella del mundo digital.

A excepción de Twitter, donde la fórmula texto + foto sigue siendo lo que triunfa, Facebook e Instagram intentan cada vez más que los usuarios produzcan y consuman videos. YouTube, el segundo buscador más utilizado del mundo después de Google, lo hizo primero en 2006 y el resto se adaptó a la lógica y costumbre de la audiencia de cada plataforma.


Las redes sociales de segunda generación, que tuvieron como pionera a Snapchat, seguida de Tik Tok, Twitch, y otras menos populares o con consumo específico de ciertos nichos, fueron directamente pensadas para compartir videos.

En la decisión de compra de un celular, la calidad de la cámara pasó a ser un elemento decisivo para elegir entre uno u otro ya que las redes y otras apps cuentan con herramientas de edición fáciles de manejar desde los smartphones. 


Atentos a esta tendencia que llegó para quedarse y que no parece tener techo por el momento, los productores de contenido deben dedicar más tiempo y esfuerzo a la estética audiovisual. Con la premisa de Mobile First (primero móvil), las estrategias de marketing apuntan a que la distribución de videos esté en la punta de la pirámide de prioridades.

Argentina duplica el promedio


De acuerdo a Comscore, una consultora internacional de investigación de marketing digital, en su reporte Videos Online 2021”, informa que -en promedio mensual- durante el año pasado cerca de 2.000 millones de personas consumieron contenido audiovisual. Es decir, uno de cada cuatro habitantes del planeta mira videos en sus dispositivos.


El mismo informe dice que Argentina lidera el consumo de videos online en América Latina y duplica la media global: el promedio de tiempo mundial es de 7.9 horas por mes mientras que en nuestro país, ese número asciende a 17.4 horas. Es decir, en Argentina se le dedica 35 minutos por día a ver videos.

Atención, atención


Con la cantidad de oferta de contenidos de todo tipo que circulan en redes sociales, webs y medios tradicionales, captar la atención es una tarea cada vez más sofisticada. Es por eso que algunos estudiosos de la comunicación y el comportamiento de las personas ponen la atención a la altura de un commodity, que al igual que el petróleo, es un bien de consumo básico y escaso.


Otros van más allá y retoman el concepto de Economía de la Atención. En la década de 1970, Herbert Simon, Premio Nobel de Economía, escribió que una gran cantidad de información crea una pobreza de atención y su respectiva necesidad de asignarla eficientemente


Hoy, parte de esa atención tan preciada está puesta en consumir contenido audiovisual online. Con este panorama, las marcas deben saber que -al menos en Argentina- vemos videos durante más de media hora por día. Si no lo saben interpretar, se están perdiendo una oportunidad para que compremos sus productos o contratemos sus servicios mientras esperamos que se caliente nuestra comida en el microondas durante la hora del almuerzo.